Hecho por y para pintores
El Gremio surge para dar respuesta a un vacío evidente en el circuito contemporáneo: la necesidad de tejer una comunidad real y unida entre pintores. Históricamente, el oficio del pintor ha estado marcado por la soledad del estudio. Frente a ello, concebimos un espacio gestionado íntegramente por artistas, porque nadie mejor que quienes ejercen la profesión conoce las necesidades reales de la producción pictórica.
Ponemos un foco especial en la dialéctica y el pensamiento crítico, entrenando activamente a los creadores para que sepan defender con rigor conceptual su obra y su discurso en un entorno cultural profundamente dominado por la palabra y la teoría institucional.